20 de mayo de 2012

Neuro-arquitectura y "Ambientes Sanadores" ( 1° parte )

La Neuroarquitectura es una disciplina emergente relativamente nueva, que en Estados Unidos cuenta incluso con una Academia de Neurociencia para Arquitectura. Empieza a arrojar indicios interesantes para ayudarnos a comprender cómo el hábitat en el que vivimos afecta a nuestra salud física y mental.

Es bien sabido que el entorno arquitectónico en el que nos desenvolvemos afecta directamente nuestro ánimo y nuestro rendimiento en base al proceso de percepción que lleva a cabo nuestro cerebro.

Sin embargo, durante mucho tiempo no se ha considerado la manera en que los espacios arquitectónicos afectaban el estado de ánimo y la calidad de vida de las personas bajo tratamiento, e inclusive que podrían llegar a ser un factor de influencia positiva o negativa en el proceso de rehabilitación, y lo común es que las terapias se llevaran a cabo en hospitales que carecían de las instalaciones y entorno necesario para su correcto desarrollo (Ver imagen de la derecha)

Al respecto, es importante  considerar  que el diseño para espacios destinados a tratar o rehabilitar pacientes ancianos con enfermedades o discapacidades deben tener dos vertientes, el diseño espacial perceptual y el simbólico.

El primero se refiere al cambio perceptual que tiene un individuo que repentinamente queda en situación de dependencia, es decir, un individuo que percibía el mundo desde una perspectiva "normal", al cambiar su situación, se ve envuelto en la necesidad de desenvolverse de manera diferente en los mismos espacios en los que se desarrollaba anteriormente, y adaptarse a su nuevo estado.

Mientras que el segundo se refiere al cambio de percepción que tiene una persona de un espacio, es decir, que el usuario no se sienta ajeno al edificio y que lo relacione con un lugar cómodo y familiar.

El principal medio por el cual se reciben estimulaciones es a través del sentido de la vista.
Para que una persona entienda el mensaje arquitectónico y perceptual que se pretende dar, el diseño se convierte en el portador de un mensaje conceptual que sea capaz de transformar positivamente el significado que tiene una persona del espacio donde se encuentra, y lo favorezca en su rehabilitación o estabilice su estado.

Normalmente se conceptualizaba a un centro de tratamientos o rehabilitación como un hospital en el que se realizaba una educación o reeducación en un ambiente coordinado, tranquilo, cálido, tratando de imitar todos los eventos psicofísicos que puede tener el paciente al regresar a la casa, a la calle y al trabajo.

Sin embargo, ese era un concepto erróneo, pues un centro de rehabilitación NO es un hospital, porque un hospital es un lugar destinado al diagnóstico y tratamiento de enfermos, y una persona anciana o con discapacidad NO está enferma, únicamente se encuentra en una situación que dificulta su desarrollo independiente y para poder reintegrarse a su cotidianidad acude a un lugar en donde se busca desarrollar mecanismos de compensación a fin de otorgarle a la persona una existencia autónoma y dinámica.

Desafortunadamente el grueso de los centros de rehabilitación funcionan en el interior de hospitales, y como consecuencia las personas que reciben ahí su tratamiento se sienten "enfermas" y eso dificulta su proceso de recuperación mental y en consecuencia su recuperación física.

Por ello, aunque un centro de rehabilitación debe ser diseñado bajo la ergonometría de un hospital, NO debe ser percibido como hospital pues sus usuarios son personas cuyo nivel anímico es fundamental para su rehabilitación, y lo que menos se quiere es un "ambiente hospitalario".

Es necesario cambiar las características de diseño de un espacio especializado en la rehabilitación, para que éste no sea percibido como un hospital y el usuario no se perciba a sí mismo como un paciente enfermo.

Para lograr cambiar el significado que se tiene de un Centro de Rehabilitación o de cualquier espacio hospitalario en general, es necesario introducir una imagen diferente de la clásica institucional, y para darle soporte a este concepto será necesario manejar texturas, formas, colores, estructuras y demás elementos arquitectónicos que sean diferentes o al menos que tengan una connotación diferente a los que se tienen normalmente de un hospital.

Cabe aclarar que se deben respetar las características funcionales que debe tener todo edificio especializado, pero sin que esto se convierta en una limitante del diseño.

(Continuará)


1 comentario:

  1. ANAND, Asociación de NeuroArquitectura y NeuroDiseño ha sido recientemente creada en Barcelona, España. Te invitamos a ver nuestra web y si es de tu interés, nos encantaría que quisieras participar y asociarte.
    Un cordial saludo,

    www.anand.com.es

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