10 de octubre de 2010

Convivir, envejeciendo juntos

(cliquee la foto para agrandar)
Mis amigos y yo solíamos fantasear acerca de un elegante edificio de departamentos para personas de edad en el centro de la ciudad. ¡Sería muy bueno llegar a viejo con un grupo de amigos - nos decíamos unos a otros - en un lugar a sólo unos pasos de los restaurantes y las tiendas, las instituciones y los medios de transporte!

He hablado de sueños similares, en donde la venta de las casas que habitamos - ya demasiado grandes - financiaría un edificio con pequeños apartamentos, jardines, zonas comunes para cocinar y charlar, y un espacio para nuestros eventuales cuidadores contratados. Muchos de las personas de mediana edad tienen esas ideas.

Pero algunas personas han logrado convertir en realidad lo que se denominan: Conjuntos de viviendas para ancianos, pequeños desarrollos inmobiliarios o hasta barrios que combinan viviendas particulares con conexión a servicios y espacios comunes. Suelen acordarse reglamentaciones particulares que alcanzan desde normas edilicias y arquitectónicas para garantizar la calidad espacial del lugar, hasta políticas para mascotas, actividades comerciales autorizadas, y normas de convivencia.



Comedor social en una comunidad de Boulder, Colorado

Todos comparten una sede central, con salas de estar, biblioteca, jardines comunitarios, lavandería, comedores y cocina, donde equipos rotativos cocinan colectivamente comidas cuya frecuencia varía entre dos veces por semana y diariamente. Los residentes suelen formar relaciones muy fuertes, compartiendo comidas, paseos y visitas. Sin embargo, no todos suelen adaptarse a decisiones por consenso, por lo que se recomienda analizar la incorporación de nuevos residentes luego de algunos estudios previos para evitar desilusiones.

Por otra parte, la organización y ejecución de estos programas suelen exigir un plazo de tiempo excesivo para los que necesitan una mudanza inmediata. Por lo que suele recomendarse empezar con planes de traslado a entornos de esta clase cuando se tiene entre 50 y 60 años, de manera de poder analizar y decidir con tranquilidad.


El gran número de detalles a resolver puede resultar un obstáculo frustrante, pero los arquitectos entrenados en este tipo de proyectos podremos resolverlos y concretar la propuesta en dos o tres años.


(Consultenme, su llamada no molesta.)

Para mis colegas que desean obtener mayor información les recomiendo el libro: “The Senior cohousing handbook”, escrita por el arquitecto Charles Durrett, experto en el planeamiento de este tipo de emprendimientos. Ver aquí

2 comentarios:

  1. Necesito información sobre viviendas asistidas en en la Capital Federal

    ResponderEliminar
  2. Por favor, envíame un mail a rlapuyade@gmail.com.

    ResponderEliminar